Daniel Adrián Bombino, nació en la Ciudad de Buenos Aires el 27 de diciembre, en el verano (argentino) de 1979.  Allí vivió hasta 2004, año en que decidió emigrar a España y comenzar una nueva etapa en Milano Jazz Club.

¿Cómo fue tu infancia?

Me crie siempre en el mismo barrio y en la misma casa hasta que que vine aquí a Barcelona. Hice la primaria en la Escuela del barrio y luego el Instituto, pero no lo terminé porque decidí trabajar. Terminé estudiando por la noche mientras trabajaba en una oficina de seguros. Poco después también trabajaba los fines de semana en una gasolinera a los 16 años (1996) hasta que en julio de 2004 vine a España.

¿Qué hiciste al llegar a Barcelona?

Comencé a trabajar en un restaurante. Vivía en el Raval y era cliente del Bracafé de la Ronda Sant Antoni, donde me enteré de que necesitaban personal para otra cafetería que habían abierto en Sants, así que a finales de enero de 2005 comencé a trabajar allí. Tiempo después quise cambiar de rumbo, abandonar el trabajo nocturno para dedicarme a mi familia y comencé a trabajar en el aeropuerto. Estuve seis meses alejado de la hostelería.

 

Daniel Bombino trabajando en Milano Jazz Club

 

¿Cómo entraste a formar parte del equipo de Milano?

Trabajaba en el aeropuerto cuando los propietarios de la empresa me ofrecieron trabajo nuevamente, pero esta vez en la coctelería, los fines de semana. Milano abrió sus puertas cuando yo trabajaba en el Bracafé pero, a pesar de formar parte de la misma empresa, nunca había visitado la coctelería. Comencé trabajando los fines de semana desde octubre de 2008 hasta que finalmente dejé el aeropuerto para trabajar de forma continua en Milano Jazz Club.

¿Te gusta el mundo de la coctelería?

Desde adolescente ya disfrutaba el ambiente de la coctelería, pero desde el otro lado de la barra, aunque no en esta rama clásica que trabajamos aquí.

¿Cuáles son tus funciones en Milano Jazz Club?

Mi función en Milano es la de camarero, aunque tengo otros roles que son fructíferos para el grupo y el local, como probar los cocktails que desarrollan los barmans y dar una opinión al respecto, ya que quizás soy uno de los que más cerca está de la clientela.

¿Y cuál es tu cocktail preferido?

Mi cocktail preferido es el Whiskey Sour, aunque también me gustan un Cooler o un Horse Neck, así de clásico, sin nuevas tendencias ni aromas. Lo importante que no falle, aunque si varía un poco está aceptado. Cada barman tiene su toque personal. Tengo que decir que al público femenino le satisface más un cocktail bien presentado y un trato detallista, aunque no servil.

 

Daniel Bombino mostrando un cocktail

 

Se dice siempre que es un trabajo que requiere de mucha empatía…

Nosotros tratamos que este todo en armonía. Si un cliente quiere charlar, bienvenido, siempre y cuando dispongamos de tiempo y no por ello desatendamos a otros clientes. Tenemos desde la pareja que viene a charlar o disfrutar con una copa hasta el grupo que queda en Milano como punto de encuentro, siempre respetando al resto de la clientela.

¿Qué tiene Milano de diferente?

Milano tiene mucha diversidad y ofrece cada día música en vivo. Combina buena coctelería clásica con grandes conciertos. Hay quien toma su copa con música casi inexistente en otros locales y quien da el paso y disfruta del concierto de Milano con un buen tentenpié.

¿Qué te parece el proyecto de Milano?

Creo que se ha logrado un buen local, tanto por las individualidades como por lo colectivo. Y un gran grupo de trabajo, que es muy importante.

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